Contacto cero, contacto mínimo y síndrome de Estocolmo doméstico
El abuso narcisista o psicopático comienza con una etapa de bombardeo amoroso y de idealización de la persona elegida como suministro. Una vez que esta persona se enamora, o en el caso de un amigo, le brinda la incondicionalidad al psicópata, comienza un abuso lento y encubierto. En este proceso abusivo el sociópata utiliza recursos como: lavado de cerebro, invalidación de los dichos o logros del otro, gaslighting, amenazas veladas, triangulación con otras personas, aislación de la víctima de su entorno sano y una dinámica de alternancia entre maltrato (sutil o más obvio) y algo de la ilusión de la etapa de la luna de miel. La persona entra en un espiral de confusión, dolor, disociación y pérdida de valor como así también, si no se reacciona a tiempo al abuso, se puede dar lo que se llama una vinculación por trauma un fenómeno tan similar al Síndrome de Estocolmo que se lo denomina Síndrome de Estocolmo doméstico (busca la entrada del 2014 en este blog). Tal es así que podríamos tomar ...

Contratacarlo en público, con pruebas, cero agresivamente pero de forma clara, contundente y concisa. No amedrentarse. Si es un jefe entiendo que debe ser muy muy complicado y raramente al subordinado se le tiene en cuenta su versión pero si es un compaéro que no tiene ningún poder jerárquico no hay que dejarse manipuñar. Hay que ignorar pero no dejarse pisar. A los que tienen que soportar a estos perfiles cada día en el trabajo muchos ánimos y mucha valentía :)
ResponderEliminarNo hay que tenerles miedo porque suelen aprovecharse de eso. Si no es un jefe no hay que tener miramientos, recopilar pruebas, decir las cosas como dice el comentario anterior alto y claro con educación y a poder ser rebatirle ante el público cuando menos se lo espere. Un zasca en toda regla vamos pero quedando uno estupendamente, sino no haber tocado las pelotas.
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